Las dificultades sociales en las Altas Capacidades

 

 

Es frecuente oir hablar de las dificultades que los niños y niñas con Altas Capacidades tienen para relacionarse con otros niños y niñas de su edad, aunque no es tan sencillo saber si estos niños y niñas, ya convertidos en adultos, se las apañan bien para integrarse en la sociedad. ¿Cómo saber pues de las dificultades sociales de los Adultos Superdotados?

 

 

¿Dificultades sociales y Altas Capacidades? 

 

En lo relativo a las dificultades sociales y las Altas Capacidades hay diferentes posturas.

 

⇒ Algunos expertos como África Borges, catedrática en la Facultad de Psicología de la Universidad de La Laguna (ULL), en su estudio Evidencias contra el mito de la inadaptación de las personas con altas capacidades intelectuales aseguran que no hay pruebas concluyentes que «permitan sostener que los individuos más dotados son inadaptados».

 

⇒ Otros como Carmen Sanz Chacón, psicóloga Clínica experta en Inteligencia Humana, Superdotación y Altas Capacidades, aseguran en su articulo La integración social del superdotado, que «muchos niños, adolescentes y adultos superdotados se sienten infelices, no tienen facilidad para relacionarse con los demás y tienden a aislarse -bien físicamente, bien psicológicamente».

 

Por mi parte, voy a decantarme por lo segundo, no porque crea que todos los niños superdotados tienen dificultades sociales sino porque estoy convencida de que si no son identificados en la infancia, si no son atendidos debidamente y si no entienden a tiempo «qué los diferencia» tendrán dificultades en el futuro.

 

 

El futuro…

 

 

Ya en la edad adulta, el niño con altas capacidades no identificado puede presentar importantes problemas en sus relaciones sociales.

 

⇒ Nos podemos encontrar casos extremos en los que el adulto superdotado se ha aislado socialmente y presenta graves problemas.

Carece de experiencias vitales como las que se tienen cuando se sale con amigos, se vive en pareja,  se consigue un trabajo… llegando incluso a sufrir una fuerte depresión.

Incapaces de valerse por sí mismos, aislados en su mundo interior, obcecados con sus intereses personales y sin saber ni qué camino tomar.

 

En estos casos la ayuda de un profesional clínico especializado en Altas Capacidades se hace imprescindible.

 

⇒ También se puede dar el caso de que el adulto superdotado se considere diferente a la mayoría de adultos de su entorno, que note que lo es  y aunque se sienta feliz -quizás con pareja, trabajo estable, amistades… – sepa que algo le falta y no logre por ello, alcanzar la plenitud.

 

Si logra averiguar la causa es probable que inicie un camino importante de crecimiento personal, de conocimiento sobre sí mismo.

 

⇒ Pero no todo tiene por qué ser malo.

Tenemos al adulto superdotado que ha logrado construir una buena vida, con amistades duraderas, con una pareja estable -probablemente también con altas capacidades- y que disfruta de cierto éxito profesional.

 

Aún así permanecerá en él la sensación de que hay «algo más».

 

En todos y cada uno de estos casos, en mayor o menor medida, la autoestima es la parte más débil. Las experiencias de su infancia, la falta a esa edad de lazos y de aceptación por parte de sus coetáneos, sin duda le hará las cosas algo más difíciles.

 

A veces construyes una máscara detrás de la cual escondes tu ineptitud social, tus enormes dificultades para relacionarte con compañeros de trabajo e incluso con amigos de toda la vida. Esa máscara que no refleja tu álter ego -eso sería fantástico- sino tu falso yo, a través del cual finges ser quien no eres, callas o hablas demasiado y todo ello para tratar de adaptarte a este mundo social como buenamente puedes.

 

 

El remedio…

 

 

LA IDENTIFICACIÓN. Ya sea uno niño, adolescente o adulto, lo más importante es LA IDENTIFICACIÓN, ya que sólo a partir de la misma se puede iniciar el camino del entendimiento. 

 

Los Adultos Superdotados son los grandes olvidados  y aunque hay asociaciones como Mensa donde un adulto superdotado puede relacionarse con iguales, muchos huyen de ella por su elitismo intelectual (únicamente admiten a aquellos cuyo C.I. es superior al del 98 % de la población) y se hace necesaria la intervencion desde otro tipo de asociaciones que nacen y continuan enfocándose únicamente en los niños y niñas con altas capacidades.

 

 

Cuando el adulto con altas capacidades ha sido identificado conoce la causa de su diferencia y empieza el difícil camino de la aceptación.

 

  • Aceptación de su pasado, porque piensa que si lo hubiera sabido antes quizás hubieras hecho las cosas de otra manera.
  • Aceptación de su presente, porque a veces siente que lo que tiene no es suficiente
  • Aceptación hacia sí mismo, porque se juzga con excesiva dureza la mayor parte de las veces.

 

Así que sí, no todos los niños y niñas con altas capacidades pueden presentar problemas de inadaptación social pero aquellos que puedan tenerlos por su especial sensibilidad, por su timidez o aislamiento, necesitan ser atendidos lo antes posible, para poder convertirse el día de mañana en adultos que han desarrollado plenamente todo su potencial y por tanto son sencillamente, más felices.

 

¿No es acaso la felicidad el objetivo final? O lo es la plenitud…

 

 

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