Search

El trabajo y la búsqueda de la felicidad

 

 

[ratings]

 

 

Estamos en el siglo XXI y la humanidad, pese a sus grandes avances, se sumerge cada vez más en la búsqueda de la felicidad cual pirata tras su tesoro, un negocio al alza que mueve cientos de millones de euros y que se ha hecho tan importante que hasta la ONU le ha puesto un día en el calendario, el 20 de marzo.

 

¿Pero cuál es la fórmula de la felicidad? ¿Qué necesitamos para ser felices?

 

Los Rodríguez y Los Stop lo tienen muy claro: Salud, dinero y Amor. 

 

¿Dinero? ¿Sólo dinero?.

 

El dinero como tal no da la felicidad, por mucho que nos afanemos en conseguirlo. Si así fuera quienes han sido agraciados con el premio de la lotería o han nacido en alta cuna serían siempre inmensamente felices y no es el caso. Y no lo es porque el dinero en sí mismo no es mas que un bien, un medio de intercambio, y lo que realmente importa es lo que hacemos para conseguirlo, razón por la cual bien podríamos sustituir la palabra dinero por la de trabajo, aunque no quede igual de bien en las canciones.

 

Salud, trabajo y amor. 

 

Trabajo porque éste no sólo nos proporciona el dinero que necesitamos para cubrir nuestras necesidades, sino que fortalece nuestra autoestima, fomenta las relaciones personales, contribuye a un bienestar social y sobre todo nos brinda un propósito de vida. Su importancia es innegable.

 

Aunque llegados a este punto podemos intuir que no cualquier trabajo puede hacernos felices y que, para que esto suceda, éste tiene que cumplir una serie de requisitos. Lo que nos lleva a la Teoría de Motivación e Higiene de Herzberg, también conocida como la Teoría de los dos factores.

 

 

 

«Teoría de Motivación e Higiene» ó «Teoría de los dos factores» de Herzberg

 

 

La teoría de Motivación e Higiene en el trabajo de Frederick Irving Herzberg viene a decir que existen dos factores -a los que llama higiénicos y motivantes– que de no ser satisfechos nos van a impedir alcanzar esa felicidad laboral que todos buscamos, ganemos o no una ingente cantidad de dinero.

 

Factores Higiénicos

 

Los factores higiénicos son aquellos que afectan al entorno en el que se desarrolla el trabajo, a las condiciones extrínsecas. Si estos factores no se cubren se producirá la temida insatisfacción laboral, aunque el hecho de que se cubran no implica lo contrario. Es decir, que el hecho de que no se esté mal, no significa que se esté bien.

 

Estos factores son,

  • Sueldo y beneficios
  • Política de empresa y su organización
  • Relaciones personales
  • Ambiente físico
  • Supervisión
  • Status
  • Seguridad Laboral
  • Crecimiento
  • Madurez
  • Consolidación

 

Como podemos ver, el dinero no es lo único y de hecho, siempre existirá una cantidad a partir de la cual deje de ser importante. Cada uno tendrá la suya, pero que nos ayude a pagar la hipoteca, a alimentarnos, a vestirnos y a irnos de vacaciones… en definitiva, a tener la calidad de vida que deseamos, no le da el poder suficiente como para hacernos sentir totalmente satisfechos en nuestro trabajo.

 

Existen otros factores como la política de empresa, su organización y sus valores que si no casan con los nuestros nos harán enfrentarnos día tras día a situaciones de tensión, generando un estrés que poco o nada tendrá que ver con nuestras condiciones económicas.

 

¿Y cómo no tener en cuenta las relaciones personales si somos seres gregarios?. De la misma forma, un buen ambiente de trabajo, un equipo divertido, coherente y cohesionado puede hacer que tu nivel de insatisfacción respecto a otros aspectos cobre menor importancia.

 

Aún así Herzberg afirma que ni aun teniendo cubiertos todos estos factores seremos felices. Quizás estemos mucho más tranquilos, sintamos una mayor seguridad y no mostremos insatisfacción por nuestro proyecto laboral, pero no habremos terminado la búsqueda. Para encontrar el tesoro de la felicidad laboral deben darse también los factores motivantes.

 

 

Factores Motivantes

 

Los factores motivantes son aquellos que afectan a la persona, a sus emociones y a la percepción que ésta tiene sobre el trabajo que realiza. Son intrínsecos, nos hacen sentir autorrealizados y sin ellos es imposible sentirse motivado, lo que acaba con la teoría de algunos de que «motivado se viene de casa».

 

Estos factores son,

  • Logros
  • Reconocimiento
  • Independencia Laboral
  • Responsabilidad
  • Promoción

 

Cuando una persona considera que lo que hace es importante, que aporta valor y además se le reconoce por ello y se le dota de las herramientas necesarias para que desarrolle su labor de forma más independiente y responsable, apoyando su crecimiento dentro y fuera de la empresa, habrá alcanzado el clímax de la motivación, independientemente del dinero que gane y de si pasa frío en invierno o calor en verano.

 

Porque los factores motivantes tienen que ver con el individuo, con su percepción personal, con la satisfacción de hacer las cosas bien y para bien, e influyen directamente en su estado emocional.

 

En palabras de Daniel Goleman «Las emociones afectan a nuestra atención y rendimiento. Fuera de control pueden transformar en estúpidas a personas inteligentes.«. 

 

 

 

La felicidad laboral

 

Sin embargo, y aunque Herzberg asegura que unos son independientes a otros y que se puede estar motivado e insatisfecho o al contrario, satisfecho y desmotivado, bajo mi punto de vista alcanzaremos este clímax siempre y cuando tengamos al menos cubiertos los factores higiénicos.

 

Si nos fijamos se intuye cierto parecido con la Pirámide de la felicidad de Maslow, ya que los factores higiénicos vendrían a cubrir las primeras necesidades – fisiológicas, seguridad, sociales – y los motivantes las dos últimas – estima/reconocimiento y autorrealización-, por lo que difícilmente alcanzaremos la motivación adecuada si con lo que ganamos no nos llega ni para pipas.

 

Por otra parte debemos considerar que en un entorno en constante evolución no todas las empresas tienen los medios, la capacidad y la disponibilidad de adaptarse rápidamente a él, así que podemos aceptarlo, quejarnos y no hacer nada, o podemos ser parte del cambio.

 

 

«Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos».

Eduardo Galeano.

 

 

 

 

 

 

 

 

Scroll al inicio