Si eres capaz de afirmar «Mi hijo tiene Altas Capacidades»,

 

¡Enhorabuena!

 

Ya has superado gran parte del camino, y aunque no sepas qué es esto de las Altas Capaciades entiende que tu hijo o hija no tiene nada malo, tan solo es diferente «en algunos aspectos» a otros niños. Sólo diferente, como lo somos todos al fin y al cabo.

 

 

Altas Capacidades

 

 

En el gran mundo que es internet verás que no existe una definición oficial sobre qué son o no las Altas Capacidades, de hecho seguramente encontrarás infinidad de explicaciones basadas en el CI, el talento, la creatividad e incluso la Alta Sensibilidad, y es que la inteligencia – y las Altas Capacidades Intelectuales por añadidura- son términos psicologicos dificiles de acotar que cuentan con gran diversidad de puntos de vista en función de quién las estudie o las trabaje.

 

Por poner un ejemplo, Javier Tourón en el vídeo  Definiciones sobre las Altas capacidades y Talentos las define como «cualidades personales en el ámbito intelectual, que están sensiblemente por encima de las que tienen personas de la misma edad», es decir, que para Tourón, prestigioso catedrático y miembro honorario del  European Council for High Ability, tener altas capacidades es algo tan simple y tan complejo a la vez como poseer cualidades intelectuales que están por encima de la media.

 

 

 

Ahí es nada…

 

Al consultar una fuente oficial especializada en definir conceptos como es la RAE, aunque no se pronuncia exactamente sobre este concepto, sí lo hace sobre lo que considera es «ser superdotado»,

 

Superdotado: de super – y dotado. Se dice de una persona que posee cualidades que exceden de lo normal, especialmente refiriéndose a las cualidades intelectuales. 

RAE

 

volviendo de nuevo a cualidades intelectuales superiores a las normotípicas.

 

 

Cualidades intelectuales «que exceden de lo normal»

 

 

Reflexionando sobre lo que es normal hoy en día, coincidiremos en que no es lo mismo que en el pasado, por lo que cabe decir que la mayoría de los test psicológicos que evaluan pruebas de inteligencia a nivel educativo podrían no ser del todo precisos para evaluar a niños veinte años después, así que al menos cabría preguntarse si realmente conocemos una media con la que comparar los resultados obtenidos.

 

En cualquier caso, y siguiendo con su definición en el ámbito educativo, en Navarra podemos acudir al Capítulo IV de la Orden Foral 93/2008, donde se define al alumnado con Altas Capacidades como:

 

Alumnos que presentan necesidades educativas por desajuste en los objetivos y contenidos del curso que le corresponde por edad cronológica debido a alta capacidad intelectual, o la adquisición temprana de algunos aprendizajes, contar con habilidades especificas o creatividad elevada en algunas áreas (artística, musical, matemática, verbal… ) unido, en su caso, a una gran motivación por el aprendizaje.

 

La Ley Foral se ha extendido algo más que la RAE en la definición, pese a lo cual sigue aportando una explicación un tanto ambigua ya que son algo más que un “desajuste” y cualquiera que pertenezca a este colectivo o que se relacione con él, sabe que no siempre van acompañadas de una “gran motivación por el aprendizaje”, al menos no tal y como lo sugiere esta normativa.

 

Por otra parte, el sistema educativo acude a la realización de varias pruebas y a la medición del Cociente Intelectual (CI) para evaluar a los niños en función de éste, no obstante, no todas las provincias utilizan la misma vara de medir y las hay que identifican a todos los alumnos a través de una determinada batería de pruebas, y otros lo hacen con una sola, las hay para las que con un CI de 120 ya tienes altas capacidades, y para las que uno de 129 no es suficiente, así que un niño puede ser identificado en una provincia pero no serlo en otra, lo que implica una atención diferente en función del centro educativo al que pertenezca.

 

Lo que nos lleva a otra cuestión, ¿cómo se miden las Altas Capacidades?

 

Pruebas de Inteligencia

 

Para medir la inteligencia se pueden utilizar varias pruebas o test psicológicos, aunque no todos coinciden en el resultado. Cada provincia y/o centro educativo utiliza unas u otras según su normativa, y dependiendo de la experiencia, interés y actitud del orientador su interpretación puede ser distinta, obviando el hecho de que si el niño no está cómodo o no se siente a gusto en el colegio, pasarle los test en ese entorno puede ser contraproducente, por lo que se recomienda un entorno que le parezca menos hostil.

 

Sin entrar tampoco a valorar que muchos de estos test pueden considerarse hoy en día obsoletos o poco fiables para evaluar las capacidades cognitivas de los niños del siglo XXI, cabe mencionar algunas de las pruebas que con más frecuencia se utilizan hoy en día para medir las altas capacidades.

 

  • Escala de Inteligencia Stanford-Binet
  • Escalas de Inteligencia de Wechsler
  • Batería de Kaufman de Evaluación para Niños (K- ABC)
  • Test de Raven
  • Pruebas Woodcock-Johnson III de Habilidades Cognitivas (WJ III)
  • Cuestionario de Otis-Lennon de Habilidad Escolar (OLSAT)
  • Prueba de Habilidades cognoscitivas (CogAT)
  • Prueba de Personal de Wonderlic

 

La parte subjetiva

 

Algunas de estas pruebas consideran únicamente una puntuación de CI sin valorar otras cuestiones subjetivas, cuando ser superdotado o tener altas capacidades intelectuales es mucho más que un Cociente Intelectual, tener varios talentos, más facilidad de aprendizaje, pensamiento arbóreo o tantas cosas más.

 

Los padres de estos niños a menudo se sienten algo perdidos porque su manera de ser les desconcierta, y su educacion y crianza supone todo un reto.

 

Razonar con él sin argumentos no suele servir de mucho, porque necesita entender los por y para qué.

Su mirada en ocasiones parece perdida en otro mundo y crees que no escucha o atiende, aunque generalmente lo hace. 

Se sienten con frecuencia abrumados por sus propias emociones, producto de una cierta incomprensión del mundo que les rodea. 

Se cuestionan por qué son diferentes, y sobre todo por qué otros niños (aunque no todos) al notarlo, los rechazan por lo que son.

 

A pesar de que este tipo de situaciones se puede aplicar a muchos niños, de ahí el caracter subjetivo de la evaluación, en cierta medida se puede observar en ellos una conducta poco común, una respuesta emocional distinta a niños de su edad y sobre todo una actitud ante el mundo diferente.

 

Tras todo esto, llegar a la conclusión de que tu hijo o hija tiene altas capacidades es todo un reto, pero seguramente, lo sepas ya o no, intuirás que es diferente, y preguntarse si es este el motivo es ya un gran paso.

 

 

Por eso enhorabuena, y si ya lo sabes enhorabuena de nuevo, que lo más difícil ya ha pasado.