Fin de Año

 

¿Por qué celebramos el Fin de Año? ¿Qué significa realmente para nosotros?

 

Para mí el Fin de Año es una fecha especial porque me da la oportunidad de empezar de cero. Es como cuando te confesabas de pequeña en la iglesia del pueblo, te redimías de tus pequeños pecados y confiabas en ser a partir de ese momento, mejor persona.

 

Estos días ha venido a mi memoria en demasiadas ocasiones el post que escribí hace ahora una eternidad, y en el que me convencía a mí misma de todo cuánto iba a hacer este año, Los propósitos de Año Nuevo que sí voy a cumplir lo titulé.

 

¡Qué ingenua!

 

Haciendo balance me avergüenza decir «una vez más» que la mayoría de ellos pasarán de nuevo a la lista de este año o, peor aún, a la de los siguientes, y no es porque hayan quedado en el olvido, no, es porque sencillamente no he podido.

 

Quisiera pensar que algún día los cumpliré pero cada vez soy más consciente de que de momento sólo tengo que luchar las batallas que sí puedo ganar, más cuando mi peor enemigo soy yo.

 

Este año ha sido un año de guerras y batallas y sobre todo de grandes cambios. Los cambios me atemorizan -lo reconozco- pero a la vez son mi mayor fuente de aprendizaje y sobre todo de inspiración.

 

Aún así este año me ha dejado exhausta y me siento lejana. A veces veo la vida como si fuera una mera espectadora que pudiera cambiar de canal con tan sólo mover el pulgar. Siento que la fuerza que he tenido que sacar desde lo más hondo de mí para ganar esas batallas ha arrastrado consigo la capacidad tan inmensa que tenía de emocionarme.

 

 

¿Me he vuelto insensible?

 

 

No estoy segura, a veces me obligo a mí misma a sentir algo, a fingir una alegría que no me llega, a poner cara de póker cuando en realidad siento un aburrimiento brutal. Aburrimiento, la kryptonita de las Altas Capacidades… y aún así no logro creérmelo.

 

Otras veces, de modo totalmente inesperado y sin saber por qué rompo a llorar, como si mis emociones estuvieran atrapadas a cal y canto en un habitáculo del inframundo y por casualidad en ese instante algo haya hecho saltar los resortes de la cerradura y una de ellas haya escapado para subir hasta mi garganta, humedecer mis ojos y hacerme notar que todavía están ahí.

 

Luego, casi al instante, vuelve a su cárcel de marfil, custodiada junto a sus hermanas en una fortaleza que nunca creí que construiría.

 

Asi que, ¿Qué es para mí el Fin de Año?

 

Para mí es un Adiós, un Adiós de los que no duelen porque dan paso a algo nuevo, a otros 365 días llenos de expectativas, de esperanza, de ilusión y de confianza en que el sueño de llegar a ser yo misma este Año Nuevo se cumplirá.

 

 

Y para tí, ¿Qué significa el Fin de Año?

 

 

 

 

 

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