Talento

 

Últimamente y como estandarte para defender la atención adecuada de las Necesidades Educativas Especiales de los niños con Altas Capacidades se advierte en numerosos foros de opinión que ¡ojito! porque el talento, si no se cultiva, se pierde.

 

Prestigiosos psicólogos de nuestros días insisten sobre el tema como revulsivo para que nuestra sociedad reaccione, para que el sistema se ponga las pilas y entienda el gran riesgo que supone no atender las necesidades de los niños con Altas Capacidades.

 

Pero ¿es esto cierto?

 

Me gustaría pensar que si el talento no se cultiva, puede permanecer oculto, en la sombra e incluso invisible tanto para uno mismo como para el resto de la sociedad,

 

 

Pero estar, está.
Existir, existe.
Ser, es.

 

 

Claro que mi diferencia de opinión igual no es tal, más bien quizás se trate de entender qué es el talento, así sabríamos qué es lo que se supone que perdemos, si no lo cultivamos.

 

La RAE define el Talento como:

1. m. Inteligencia (capacidad de entender).
2. m. Aptitud (capacidad para el desempeño de algo).
3. m. Persona inteligente o apta para determinada ocupación.
4. m. Moneda de cuenta de los griegos y de los romanos.
Fuente: http://dle.rae.es

 

 

Una definición que para los grandes pensadores del mundo de las Altas Capacidades no define la realidad actual, y seamos francos, para el resto de los mortales tampoco es muy clara.

 

Así que escuchemos a los grandes,

 

 

Javier Touron nos habla de Francoys Gagné y su Modelo Diferenciado de Dotación y Talento, haciendo hincapié en que aquello que entendemos comúnmente por talento vendría a ser en realidad la dotación, es decir, el potencial, el don, la capacidad natural e innata de un individuo.

 

 

Francoys Gagné apunta que,

 

DOTACIÓN designa la posesión y uso de capacidades naturales destacadas, llamadas aptitudes, en al menos un área o dominio de capacidad, en un grado que sitúa al individuo dentro del 10% superior de sus pares de edad.

 

 

De esta manera nuestra capacidad= don =potencial formaría parte de nuestro ADN, de nuestra identidad. Y siendo así, no la perderíamos si no lo cultivamos.

 

 

¿Y el talento? ¿Qué es entonces?

 

Para Francoys Gagné,

 

TALENTO designa el dominio destacado de capacidades sistemáticamente desarrolladas, llamadas competencias (conocimientos y destrezas), en al menos un campo de la actividad humana, en un grado que sitúa al individuo dentro del 10% superior de sus pares de edad que están o han estado activos en ese campo.

 

 

Sería por tanto la consecuencia de desarrollar nuestra capacidad, nuestros dones, nuestro potencial, y en este caso sí que el talento, si no se cultiva, se pierde.

 

Pongamos un ejemplo,

 

Rafa Nadal

 

Nadie duda que tenga un gran talento deportivo ¿no? ¿O quizás se trate de un don?

 

En realidad son ambas cosas ya que nació con un don, una capacidad innata para jugar al tenis y al desarrollarlo adecuadamente convirtió éste en un talento. Porque si no lo hubiera desarrollado, si nunca hubiera practicado deporte alguno, simplemente no ganaría ni un solo set.

 

Si nadie hubiera creído en Rafa Nadal, si nadie le hubiera enseñado la técnica adecuada para jugar al tenis, si no se hubiera esforzado tanto para convertirse en lo que es hoy, sencillamente, no lo sería.

 

 

Por tanto, entendiendo realmente qué es el talento, podemos darnos cuenta de cuán importante es desarrollarlo.

 

¿Y nuestra dotación?

 

Otra cosa es nuestra dotación, nuestro don, nuestra habilidad innata.

 

Somos quienes somos, nacemos así, y nuestros dones nos pertenecen. Siempre permanecerán con nosotros.

 

Estar, están,
Existir, existen
Ser, son

 

 

Aunque los desconozcamos, aunque no creamos en nosotros mismos, aunque los mantengamos ocultos.

 

Así que date una oportunidad, abre la puerta y déjalos salir… esfuérzate, trabaja y cultívalos… porque se convertirán en algo increíble…

 

 

 

Y tu mundo se pondrá patas arriba, cambiará, tú cambiarás y con el tiempo serás mucho más feliz…

 

 

 

 

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